Una moto clásica y una relación que debe sanar: Fiebre de motocicleta llega a los cines de Ecuador
La restauración de una motocicleta clásica es el punto de partida de una historia familiar que tardó años en encontrar su propio camino. Fiebre de Motocicleta es una película ecuatoriana de no ficción que explora la pasión por las motocicletas, la posibilidad de las segundas oportunidades y la reconstrucción de la relación entre un padre y su hijo.
La película llegará a los cines de Quito este 4 de noviembre, en Sala Sur de la Flacso, Ochoymedio y Multicines, y desde el 19 de noviembre se proyectará en Multicines de Guayaquil y Cuenca. Las primeras funciones serán un punto de encuentro para los realizadores y personajes de la película, los aficionados a las motocicletas y los integrantes de la comunidad francesa en Ecuador, quienes participarán en los foros posteriores a las proyecciones.
Será una oportunidad para conocer a los protagonistas y al equipo de Fiebre de Motocicleta, conversar sobre la historia y su proceso de realización, y compartir la pasión por las motocicletas que atraviesa esta película. Aquí puedes encontrar los horarios de todas las funciones.
Después de verla seguro que te replanteas cómo está la relación con tu padre y si de verdad estás interesado en conocer más de tu vida. Es una película sumamente íntima y emocional, además los amantes de las motocicletas o vehículos se sentirán identificados con el tema de la restauración.
La historia detrás de Fiebre de Motocicleta
Para Emmanuel, las motocicletas fueron aquello que parecía interponerse entre él y su papá. Para su padre, en cambio, eran una pasión que se convirtió en obsesión: dedicaba buena parte de su tiempo a restaurarlas. Por muchos años, Emmanuel sintió que ese mundo ocupaba un lugar que él también quería tener.
Un particular regalo abrió una posibilidad inesperada: acercarse a ese mundo, compartir tiempo con su padre y encontrar, entre piezas, herramientas y conversaciones, una nueva manera de relacionarse. De este encuentro surge una pregunta que atraviesa toda la película: ¿será posible reconstruir una relación entre un padre y un hijo de la misma manera en que se restaura una motocicleta?
“De alguna forma, todos podemos tener un conflicto con algún familiar. Es una historia universal. Poner esta situación frente a una cámara permite observar cómo se transforma esta relación y, mientras avanzan las conversaciones y la reconstrucción de la moto, preguntarnos si, así como se puede restaurar esta máquina, ¿también se puede restaurar una relación?”, señala Emmanuel Blanchard Mora, director, guionista y protagonista de esta película.
Comenta que cuando empezó a grabar su objetivo era conocer que había detrás de la figura de su padre y poco a poco se dio cuenta que había un tema por resolver dentro de sí mismo y eso fue lo que empezó a buscar durante las grabaciones.
El registro de los encuentros entre padre e hijo comenzó hace 10 años, dejando que las situaciones reales marcaran el rumbo de la historia. Parte del rodaje se desarrolló durante la pandemia, un período que propició momentos de mayor intimidad y permitió capturar encuentros y conversaciones reveladoras, que aportan una nueva dimensión a la relación entre ambos.
“Plantar una cámara y grabar esta relación fue complejo porque, a pesar de tener un guion, todo lo que se vivía debía ser espontáneo. Había conflictos y no sabíamos si esta idea iba a tener un final positivo”, cuenta Julia Silva, productora creativa de Fiebre de Motocicleta.

La película es una coproducción entre Ecuador y Francia y está protagonizada por una familia real. Los personajes comparten su cotidianidad entre el español y el francés, en una historia que, apuesta por la naturalidad, la cercanía y la posibilidad de que un vínculo encuentre una nueva forma de construirse.
A esta mirada íntima se suma un equipo creativo que acompañó el proceso de construcción de la película. La fotografía estuvo bajo la dirección de Iván Mora Manzano, mientras que la música original fue creada por los hermanos Guillermo Cepeda y Toño Cepeda.
Tras su participación en los festivales EDOC y Kunturñahui, Fiebre de Motocicleta inicia su recorrido por las salas de cine del país antes de continuar su camino por Francia. Para Julia, este recorrido representa también la posibilidad de que una producción independiente y creativa encuentre nuevos públicos y escenarios. “Esperamos llegar al corazón del espectador y que la película les permita disfrutar de un viaje introspectivo y cuestionar también su propia realidad”, concluye Emmanuel Blanchard Mora.
Fiebre de Motocicleta es una historia sobre una motocicleta que vuelve a funcionar y una relación que, después de años detenida, intenta encontrar nuevamente el camino.

