Alianza por las Ciudades: Una solución innovadora para reducir emisiones de metano
América Latina enfrenta un desafío creciente en la gestión de residuos sólidos urbanos. Millones de toneladas de residuos no reciclables terminan cada año en rellenos sanitarios y botaderos, donde su descomposición genera metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global aproximadamente 28 veces mayor que el del CO₂. La reducción de estas emisiones se ha convertido en una prioridad global para acelerar la acción climática.
En este contexto nace la Alianza por las Ciudades, una iniciativa integrada por FICEM, UNACEM Ecuador, EMGIRS-EP e INECYC, que busca desarrollar la primera metodología de alcance global para cuantificar las emisiones de metano evitadas mediante el aprovechamiento de residuos sólidos urbanos no reciclables en procesos industriales.
Los residuos no reciclables pueden convertirse en una solución climática
La Alianza por las Ciudades busca demostrar que los residuos no reciclables no deben considerarse únicamente un problema de disposición final. A través del coprocesamiento, estos materiales pueden valorizarse energéticamente, transformarse en combustibles alternativos para procesos industriales, evitando que permanezcan en rellenos sanitarios donde continúan generando emisiones de metano durante años.
Esta solución contribuye a:
- Reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
- Extender la vida útil de los rellenos sanitarios.
- Disminuir la dependencia de combustibles fósiles.
- Fortalecer modelos de economía circular en las ciudades.
¿Qué es el coprocesamiento?
UNACEM Ecuador aporta más de 15 años de experiencia en el aprovechamiento energético de residuos y la integración de principios de economía circular en sus operaciones.
Gracias a inversiones sostenidas en tecnología y procesos, la compañía ha alcanzado tasas de sustitución de combustibles fósiles de hasta 56%, una cifra que supera ampliamente el promedio latinoamericano de aproximadamente 15%.
En el coprocesamiento, los residuos sustituyen parcialmente combustibles y materias primas provenientes de recursos naturales no renovables dentro del proceso cementero. Las altas temperaturas y estrictos controles operativos permiten el aprovechamiento completo de los componentes minerales presentes en los residuos, los cuales pasan a formar parte del clínker, principal componente del cemento.
Como resultado:
- No se generan cenizas para disposición posterior.
- No existen residuos secundarios derivados del proceso.
- No se compromete la calidad del cemento.
- No se producen impactos adicionales para la salud o el ambiente asociados a residuos remanentes.
¿Por qué Quito?
Quito reúne condiciones únicas para convertirse en un laboratorio regional de innovación climática. La ciudad cuenta con infraestructura avanzada para la gestión integral de residuos, experiencia en captación de biogás y una articulación efectiva entre sector público, industria y organizaciones técnicas especializadas.
La metodología que desarrollará la Alianza permitirá generar evidencia técnica para promover nuevas políticas públicas y replicar este modelo en otras ciudades de América Latina y del mundo.

