Ecuador impulsa el diálogo sobre adolescencia y bienestar
El primer Summit de Adolescencia en Ecuador reunió a más de 300 participantes y abrió un espacio de diálogo sobre los principales desafíos que enfrentan los jóvenes en el país. El encuentro, desarrollado como parte del proyecto Alza Tu Voz, abordó temas como salud mental, educación, empleabilidad, tecnología, seguridad y participación juvenil.
Organizado por LAB-XXI, Fundación Datalat y Huasipichanga, el evento contó con la participación de representantes de UNICEF Ecuador, la Organización Mundial de la Salud, académicos, autoridades, fundaciones y líderes de distintos sectores. Todos coincidieron en la necesidad de trabajar de forma conjunta para construir entornos más seguros e inclusivos para adolescentes.
Uno de los puntos más destacados fue el rol activo de los jóvenes dentro del Summit. Adolescentes de ciudades como Manta, Riobamba y Quevedo lideraron ponencias y compartieron experiencias sobre cómo la violencia, la falta de oportunidades y la incertidumbre impactan su día a día y su visión de futuro.
Durante las jornadas también se resaltó la importancia del sentido de pertenencia como una herramienta clave de prevención frente al riesgo de reclutamiento por parte de grupos delictivos. Los panelistas insistieron en que los adolescentes necesitan espacios donde puedan sentirse escuchados, reconocidos y acompañados.
En temas de educación y empleabilidad, expertos señalaron la urgencia de preparar a los jóvenes para una realidad marcada por la inteligencia artificial y los cambios tecnológicos, fortaleciendo habilidades como el pensamiento crítico, la comunicación, la empatía y la resolución de problemas. Además, se destacó que las redes de apoyo y mentorías pueden abrir oportunidades de becas, empleo y proyectos colaborativos.
El Summit cerró su primera edición con un llamado a convertir a la adolescencia en una prioridad nacional, impulsando políticas públicas, inversión social y soluciones construidas junto a los propios jóvenes, reconociéndolos no solo como beneficiarios, sino como agentes de cambio capaces de transformar sus comunidades.

