Grupo Consenso desarrolló una feria de seguridad laboral
Grupo Consenso, a través de sus marcas Indurama y Marcimex, impulsó una feria integral de seguridad laboral que reunió a cerca de mil colaboradores en una jornada diseñada para llevar la seguridad más allá del discurso y convertirla en una práctica tangible y cotidiana.
La iniciativa integró simuladores, stands interactivos, demostraciones en vivo, pausas activas, chequeos de salud y capacitaciones, promoviendo la participación activa de los equipos. Cada espacio fue concebido para reforzar un mensaje clave: la prevención no es una tarea aislada, sino una responsabilidad compartida que se construye desde las decisiones diarias.
“Cuando hablamos de seguridad, hablamos de decisiones que impactan directamente en la vida de las personas. El reto es lograr que cada colaborador se apropie de ese rol y lo traduzca en acciones concretas”, señala Javier Alvarado Martínez, Gerente de Seguridad y Salud de Grupo Consenso.
La jornada contó con el respaldo de aliados estratégicos como el Hospital Humanitario, el Cuerpo de Bomberos de Cuenca, el Ministerio de Salud, la Cruz Roja del Azuay y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, fortaleciendo el alcance técnico y formativo de la experiencia.
Más allá de esta iniciativa, Grupo Consenso ha venido consolidando una cultura preventiva que combina mejora continua, liderazgo activo y participación de los equipos operativos. En este proceso, Indurama y Marcimex han impulsado espacios donde la seguridad se entiende, se practica y se interioriza desde la experiencia.
Ahora que los riesgos laborales están evolucionan, el desafío ya no está solo en cumplir estándares, sino en construir culturas organizacionales donde el autocuidado y la corresponsabilidad formen parte del ADN.
La seguridad no se limita a una política ni a un evento: se convierte en una ventaja competitiva cuando se vive todos los días. Y es precisamente ahí donde las organizaciones que lideran logran marcar la diferencia.
Al final, la seguridad va más allá de los procesos; se trata de personas. Cuando cada decisión prioriza el cuidado de la vida, las organizaciones no solo reducen riesgos, sino que construyen entornos donde la gente puede crecer, confiar y dar lo mejor de sí.

