Vita Alimentos obtiene certificación en inocuidad alimentaria

Vita Alimentos obtiene certificación en inocuidad alimentaria

Vita Alimentos alcanzó un nuevo hito institucional al obtener la certificación internacional FSSC 22000, este 12 de enero, en su planta de producción de Quito. Se trata de un esquema de certificación reconocido por la GFSI (Global Food Safety Initiative) y referente internacional en Sistemas de Gestión de Inocuidad Alimentaria.

En Ecuador, la industria alimentaria se rige por la normativa nacional de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), emitida por la ARCSA, que establece los requisitos esenciales para garantizar condiciones higiénicas y seguras en la producción de alimentos.

Vita Alimentos cuenta con la certificación BPM y, sobre esta base, ha fortalecido su sistema de gestión al incorporar la certificación FSSC 22000. Este esquema voluntario integra normas internacionales como ISO 22002-1 de programas de prerrequisitos, ISO 22000, norma reconocida de inocuidad y requisitos adicionales propios de FSSC, con un mayor nivel de profundidad, control y trazabilidad a lo largo de toda la cadena productiva.

El esquema FSSC 22000 se fundamenta en la identificación, evaluación y control de peligros en todas las etapas del proceso productivo, considerando tres tipos principales de riesgos: físicos, químicos y biológicos. Este enfoque permite anticipar, prevenir y controlar cualquier condición que pudiera afectar la inocuidad del alimento antes de que llegue al consumidor final.

La implementación de la certificación FSSC 22000 tuvo una duración aproximada de nueve meses y se apoyó en la experiencia previa de la compañía en Sistemas de Gestión como ISO 9001 e ISO 22000. Durante este proceso, la empresa realizó importantes mejoras en infraestructura, equipamiento y condiciones de almacenamiento, además de fortalecer sus capacidades técnicas y operativas.

Con la obtención de la certificación internacional FSSC 22000 en la planta de Quito, Vita Alimentos suma este estándar a la certificación ya alcanzada previamente por la planta de Tulcán, consolidando así la implementación del esquema en sus principales centros productivos. Este hito reafirma el compromiso de la compañía con la salud pública, la prevención de riesgos y la responsabilidad en la elaboración de alimentos, fortaleciendo una cultura organizacional orientada a la mejora continua.