7 de cada 10 jovenes se sienten orgullosos de ser ecuatorianos
Un estudio de la Fundación Konrad Adenauer Stiftung (KAS) revela que más del 70 % de los jóvenes se siente orgulloso de ser ecuatoriano y mantiene confianza en el futuro del país. Estas cifras muestran que los jóvenes ecuatorianos conservan una mirada optimista y un fuerte sentido de pertenencia; y en un escenario marcado por la incertidumbre política, se posicionan como un actor clave para la renovación social y democrática del Ecuador.
El estudio “Raíces que nos unen”, desarrollado por Ecuador Joven, Empleo Joven Ecuador y la KAS, pone la mirada en quienes representan el porvenir del país: los jóvenes.
La investigación —basada en una muestra nacional de 1.085 jóvenes de entre 18 y 29 años de todas las regiones— ofrece un retrato revelador: el 71 % expresa orgullo de ser ecuatoriano, y seis de cada diez se identifican con las costumbres de su provincia, reafirmando que la identidad nacional sigue viva y diversa.
El empleo (91,8%) es la principal preocupación juvenil, seguido por la educación (64,7 %), la violencia y seguridad (43,7%) y la salud mental (43,4%). En la Amazonía, el medioambiente preocupa al 52% de los encuestados. Pero más allá de las dificultades, la juventud ecuatoriana muestra una actitud esperanzadora: el 63,6% cree que las oportunidades “mejorarán algo o mucho” en los próximos cinco años, y dos de cada tres jóvenes consideran que pueden contribuir activamente al desarrollo nacional desde sus comunidades, a través de la educación, el voluntariado, el emprendimiento o la acción ambiental.
El estudio muestra además que las prácticas culturales son un eje clave de cohesión. Las fiestas locales, la música, la gastronomía y el deporte son los espacios donde los jóvenes se encuentran, comparten y construyen sentido colectivo. Siete de cada diez describen a sus pares de otras provincias con palabras positivas como “luchadores”, “soñadores” y “resilientes”, lo que evidencia que, a pesar del regionalismo o la fragmentación política, el país está unido por un hilo invisible de empatía y esperanza compartida.
La diversidad y creatividad de los jóvenes son un capital social invaluable
Tras una elecciones, que estuvieron marcadas por la movilización de los jóvenes, el mensaje es claro: las juventudes ecuatorianas no son apáticas, son críticas y activas. Participan, opinan, se organizan en redes sociales y buscan transformar su entorno inmediato.
Aunque muchos han considerado migrar, el 68% planea quedarse en el país, movidos por el deseo de aportar a su comunidad y estar cerca de sus familias, y su decisión de permanecer se convierte en una forma de compromiso con el Ecuador.
El estudio concluye que la energía, diversidad y creatividad de los jóvenes son un capital social invaluable para la democracia. De ahí que sus autores proponen fortalecer la participación juvenil desde lo local, lo regional y lo nacional.
El estudio “Raíces que nos unen” se presentó oficialmente el jueves 13 de noviembre, en el Swissötel, en un evento que reunió a representantes de organizaciones juveniles, académicas y sociales, con el propósito de abrir un espacio de diálogo sobre los hallazgos y su aplicación en políticas públicas para el futuro del país.
En un Ecuador que busca nuevos liderazgos, este estudio recuerda que la verdadera renovación política no está solo en las urnas, sino en la capacidad de escuchar, incluir y confiar en la generación que ya está construyendo el país.

