Mall El Jardín: 30 años impulsando la cultura y la sostenibilidad en Quito

Mall El Jardín: 30 años impulsando la cultura y la sostenibilidad en Quito

Mall El Jardín celebra tres décadas siendo parte de la vida de los quiteños. Desde su inauguración en 1995, este centro comercial —filial de Corporación Favorita— ha trascendido su función comercial para convertirse en un espacio urbano que combina modernidad, arte, sostenibilidad y comunidad.

Con más de 178 locales y una afluencia que supera los 800.000 visitantes al mes, El Jardín se ha consolidado como un motor del dinamismo económico y social de la capital. Genera 62 empleos directos y más de 2.000 indirectos, siendo un punto de encuentro donde la ciudad evoluciona, comparte y se reconoce.

Así lo destaca Soledad Garcés, gerente general de este centro comercial: «Mall El Jardín es un punto de encuentro de generaciones, un espacio donde la ciudad se reconoce, evoluciona y comparte”.

Del arte a la sostenibilidad: un mall con propósito

Indoors Gallery es un espacio para exponer y vender arte.
Indoors Gallery es un espacio para exponer y vender arte.

Desde hace más de 15 años, el mall impulsa el arte local con Indoors Gallery, un proyecto que convierte los muros y pasillos en una galería abierta. Allí han expuesto artistas como Apitatán, Aica, y colectivos urbanos de Quito. También se han presentado cantantes como Do Blanco y otros artistas de La Casa de la Música.

“El objetivo es que las miles de personas que nos visitan cada día puedan descubrir y valorar el arte local. Queremos ser una plataforma para los artistas”, cuenta Gabriela Muñoz, gerente de Marketing, en una entrevista con Ecuatorioando.

Esa conexión con la comunidad también se extiende a lo ambiental. Desde 2022, el mall eliminó los plásticos de un solo uso en su patio de comidas con la campaña “Reusar Salva”, reemplazando los desechables por vajilla reusable.

Según Muñoz con este proyecto se ha evitado cerca de 13 millones de desechables, lo que equivale a más de dos piscinas olímpicas llenas. “Las personas valoran esta experiencia, nos dicen que luego ya no pueden volver al desechable, porque comer con vajilla reusable se siente más como estar en casa y sabes que no estás contaminando”.

El proyecto, gestionado con la empresa Huella Verde, también genera empleo y conciencia ambiental. A eso se suma su alianza con la Fundación Hermano Miguel, a la que donan cartón y botellas PET recicladas, que financian terapias de lenguaje y fisioterapia para personas con discapacidad.

Un punto de encuentro para la ciudad

Gabriela Muñoz tiene claro por qué los centros comerciales siguen siendo importantes en la vida urbana: “Son espacios de encuentro. No se trata solo de comprar, sino de venir a disfrutar, tomarse un café, almorzar, ver arte o simplemente desconectarse un rato”.

Ubicado entre la Avenida Amazonas y la República, este centro comercial recibe unas 22.000 personas al día. Durante la semana es el punto de escape para quienes trabajan en el sector; los fines de semana, un espacio familiar.

Y aunque el marketing ha cambiado, Muñoz cree que la clave sigue siendo escuchar: “Antes la comunicación era de una sola vía; ahora los clientes nos hablan, opinan, nos felicitan o nos cuestionan. Y eso es valioso. Nosotros los escuchamos y buscamos mejorar continuamente”, afirma.

Este aniversario llega con cambios. El Jardín trabaja en la ampliación de su nivel 0, donde modernizará la zona de servicios para incluir nuevas propuestas de salud, belleza y bienestar. Y, como cada año, se alista para su tradicional encendido navideño.

En un Quito que no deja de transformarse, el mall sigue siendo ese punto fijo donde la ciudad se reúne, se reinventa y, sobre todo, se encuentra.