Las salas de lactancia son escenciales para las madres
Desde hace algunos años, y especialmente a partir de la entrada en vigencia de la Ley de Promoción y Apoyo a la Lactancia Materna en 2014, distintas instituciones públicas y privadas han comenzado a habilitar lugares que permitan a las mamás cuidar de sus bebés de forma tranquila y segura cuando están fuera de casa.
Esta ley señala que los sitios de trabajo y los espacios públicos deben contar con ambientes adecuados para que las mujeres puedan amamantar o extraerse leche, garantizando su derecho a la lactancia sin interrupciones ni incomodidades.
Este avance se suma a otros respaldos legales, como el artículo 43 de la Constitución del Ecuador, que establece la obligación del Estado de brindar atención especial a las mujeres embarazadas y en período de lactancia. Gracias a estos marcos legales, la maternidad ha dejado de ser vista como una tarea exclusiva del hogar y ha pasado a formar parte del diseño y planificación de las ciudades, con medidas concretas que hacen más fácil y segura la experiencia de las madres en la vida diaria.
Como parte de este proceso, Quito ha comenzado a incorporar lactarios en espacios públicos municipales, con el objetivo de garantizar que las madres encuentren lugares adecuados para alimentar o cuidar a sus bebés mientras realizan actividades cotidianas. Esta política urbana, enfocada en la primera infancia y el bienestar familiar, ha impulsado cambios visibles que ahora también se replican en el sector privado.
El Recreo cuenta con una sala de lactancia
Marianela Berrazueta, Administradora General de Ciudad Comercial El Recreo, comenta que los lactarios que se promueven hoy en día en la ciudad: “Son lugares que deben cumplir ciertos requisitos básicos, como tener sillones cómodos, lavamanos, refrigerador, material informativo sobre lactancia y productos de limpieza. No se trata de simples cuartos cerrados: hablamos de ambientes pensados desde el respeto y el acompañamiento”.
Ciudad Comercial El Recreo, comparte beneficios concretos de implementar estos espacios, tanto para las madres como para sus bebés.
Para las mamás:
- Disminuye el estrés al ofrecer un ambiente privado, limpio y seguro.
- Permite continuar con su rutina diaria sin tener que interrumpir la lactancia.
- Genera confianza y tranquilidad en entornos que reconocen su derecho a cuidar.
- Mejora la experiencia de visita o trabajo en espacios públicos o laborales.
Para los bebés:
- Garantiza el acceso al alimento más nutritivo: la leche materna.
- Favorece el vínculo afectivo con la madre desde los primeros meses.
- Disminuye el riesgo de enfermedades, gracias a un entorno más higiénico y cuidado.
- Refuerza su desarrollo emocional y físico al recibir atención inmediata.
Berrazueta indicó que El Recreo está comprometido con el bienestar de los ciudadanos y por ello cuentan con espacios de lactancia para nuestras colaboradoras como para las visitantes. Los mismos que están»diseñados bajo estándares que priorizan la comodidad y privacidad de las madres, alineándose con las buenas prácticas que impulsan ciudades más responsables”.
Al integrar el bienestar de las madres y sus bebés en la infraestructura urbana, se responde a una necesidad histórica y se construyen ciudades más empáticas, funcionales y humanas, entonces, deja de ser un desafío solitario y se convierte en una experiencia acompañada, donde el derecho a cuidar y ser cuidado empieza a tener lugar, forma y sentido.

